Uno Dos Tres Cuatro Cinco Seis
  • Con cara gano yo y con sello pierde…
    Diciembre 2016

    Con cara gano yo y con sello pierde…
    Definitivamente, en este mundo donde a diario conocemos hechos en los cuales se violan las leyes, en las que estas se aplican a medias o simplemente no se aplican; el deporte, como lo he manifestado hasta la saciedad, es simplemente el reflejo de cómo se gobiernan los países y especialmente el nuestro. Por supuesto, el fútbol por obvias razones es manejado de la misma manera.

    Este pequeño introito, para referirme específicamente a la forma como se ha venido dirigiendo el fútbol colombiano.

    En las finales del Torneo Profesional, pudimos observar como se presentaba uno de los casos más aberrantes en el deporte de cualquier nación. Y es el del señor Hernando Ángel quien controla al Deportes Quindío y al Universitario Popayán, que quedaron ubicados en el mismo grupo de las finales, generando más dudas de las que ya tienen los aficionados, en los directivos del rentado y del futbol en general.

    A propósito de esto, se conoció en los últimos días por parte de algunos periodistas de la ciudad de Armenia donde no es muy querido el citado dirigente, qué tendría acciones en los equipos: América y Deportivo Cali.

    ¡La norma es muy clara!, el artículo 29 en su parágrafo 2 reza: “Ninguna persona natural o jurídica podrá tener el control en más de un club del mismo deporte, directamente o por interpuesta persona”.

    ¿No es esto, muy parecido a la forma cómo nuestra clase política conduce el país, valiéndose de todo tipo de arterías para conseguir su lucro; sin importarles la suerte de este?

    Insisto, estas actuaciones de los directivos lo único que consiguen es crear más dudas, no solamente en el Torneo, sino también en la Liga.

    La gente lógicamente ha observado con desconfianza los enfrentamientos directos de estos equipos y para colmo de males, se conocieron los dimes y diretes entre el señor Ángel y el jugador del Popayán Juan Carlos Vela, antes del juego (Popayán – Quindío); debido a que el directivo acusaba al jugador de recibir dinero por parte del América, para beneficiar al once escarlata.

    Cómo quien dice más leña al fuego. El jugador manifestó que le adeudan salarios, una práctica de vieja data en el Rentado Colombiano.

    He escuchado a colegas manifestando: “hubo juego limpio en los enfrentamientos del Quindío y Popayán”. ¿Se puede hablar de juego limpio, cuándo un directivo controla los dos clubes en contienda?

    Lo cierto es que estas situaciones le quitan lustre a la Liga y desdice del manejo de la dirigencia del balompié colombiano. Extraña todo esto, por cuanto los ojos del mundo están puestos sobre quienes manejan este deporte.

    Si este desaguisado se viene presentando desde hace años en el FPC, ¿dónde están los entes de control?, qué permisividad la de Coldeportes. Señora directora, ¿por qué tanta negligencia en este caso?

    Repito, los gobernantes, los directivos del fútbol y del deporte en general son idénticos, para ellos prima el bien particular por encima del bien general. Aquí el citado dirigente podría manifestar como se dice coloquialmente: “con cara gano yo y con sello pierde… en este caso el fútbol”.

    Ah… se me quedaba, me llama la atención el silencio de la gran prensa deportiva, que muy poco se ha referido a este asunto.

    Señores cómo lo dijo el escritor y artista Alemán Günter Grass: “Cuándo algo es moralmente correcto hay que defenderlo sin preocuparse de las consecuencias políticas o personales que vamos a pagar".

    YECID CORREDOR ACOSTA
    Periodista Acord - Bogotá