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  • De esclavos... y vasallos
    Febrero 2015

    De esclavos... y vasallos
    Creía que en estos tiempos, donde se habla de globalización, de apertura de fronteras, cuando repudiamos muchas de las actuaciones de nuestros congéneres; la nefasta esclavitud, el feudalismo y el vasallaje tendían a desaparecer pero…

    Lo sucedido con la Dimayor y sus clubes afiliados, al pretender que los jugadores firmaran un documento en el que renunciaban al derecho de acudir ante la justicia ordinaria, lo acontecido con uno de los “dueños” de Barranquilla y del Atlético Junior el señor Fuad Char, al no querer dejar jugar en esta ciudad al equipo de Uniautónoma, demuestra lo poquito que hemos avanzado en este aspecto.

    Todavía, algunos dirigentes del fútbol profesional colombiano, creen que están tratando con semovientes, o la mercancía de sus empresas; son los mismos que pusieron el grito en el cielo cuando se estaba conformando la agremiación de futbolistas profesionales, por algo sería.

    Aberrante, la actitud y los argumentos del señor Char. En Bogotá, juegan cuatro equipos y nunca se escuchó por parte de la dirigencia de Millonarios, ni de Santa Fe, una palabra en contra de la llegada de los nuevos planteles, por ir a ocupar los estadios capitalinos.

    ¡Lo que faltaba! ¿Acaso, don Fuad es el propietario de los escenarios deportivos de Barranquilla?

    Como me gustaría que esa misma vehemencia que empleó para defender a su Junior, la empleara para buscar erradicar los arroyos y, otros problemas que afectan a su querida Barranquilla.

    Lo lamentable es que, El Instituto Colombiano del Deporte Coldeportes no se pronuncie, al señor Botero poco se le escucha la voz.

    Pero que más se puede esperar, si la Ley del Deporte sancionada en 1995 en un artículo reza: “Ninguna persona natural o jurídica podrá participar en la propiedad de más de un club del mismo deporte, directamente o por interpuesta persona”.

    ¿No es lo que viene sucediendo en el Fútbol Profesional Colombiano?

    En otro artículo dice: “Los clubes con deportistas profesionales adecuarán su constitución a las exigencias de esta ley, dentro de los dos años siguientes a su promulgación”.

    La mayoría, no se ha adecuado o continúa violando la ley, cuando se cumplieron diecinueve años de sancionada.

    Le recuerdo señor director que, son funciones de Coldeportes: La vigilancia y el control.

    Por lo menos, el Ministerio de Trabajo le envió una carta a la Dimayor, en la cual le exigía a la entidad que debía respetar el derecho al acceso a la justicia laboral ordinaria.

    Lo cierto es que, al portero paraguayo Anthony silva del Deportes Tolima, le costó la salida de la institución pijao, al negarse a firmar el citado documento.

    Si esto sucede en un deporte que genera tanta pasión, donde están puestos los ojos de todos, que cuenta con una sólida agremiación y, se conoce hasta el más mínimo detalle a través de los medios de comunicación; ¿se imaginan por las que tiene que pasar el trabajador común y corriente, que solo se puede quejar en voz baja, por el temor a las retaliaciones de sus empleadores?

    Esperemos que algún día, nuestros funcionarios comiencen a hacer respetar las normas, de lo contrario, continuaremos quejándonos de la esclavitud, el feudalismo y el vasallaje, ¡ah!... también de la discriminación y en síntesis, de la injusticia que tanto detestamos, pero… que a veces con nuestro proceder fomentamos.

    YECID CORREDOR ACOSTA
    Periodista Acord-Bogotá