Uno Dos Tres Cuatro Cinco Seis
  • Después de cuarenta Y ocho años…
    Julio 2016

    Despues
    Transcurría el año de 1968 y una de las grandes noticias en el mundo, era los trasplantes de corazón realizados por el médico sudafricano Christiaan Barnard.

    Igualmente se observaba con preocupación la cantidad de muertes, más que todo, de niños y ancianos vietnamitas que dejaba la invasión estadounidense a ese país y que le significaría un gran descalabro en todo sentido al Tío Sam.

    Debido a esto y a otras situaciones que se presentaban en EEUU, el jipismo movimiento que rechazaba todo tipo de violencia, que defendía el medio ambiente y le reclamaba a la sociedad su pasividad ante todos estos hechos, tomaba más fuerza en el mundo.

    En la música, los “Beatles” continuaban cosechando éxitos.

    En el continente suramericano las dictaduras apoyadas por EEUU y sus actuaciones, eran noticia con frecuencia.

    En Colombia, el presidente era Carlos Lleras Restrepo elegido en 1966.

    Gracias a la violencia entre liberales y conservadores vivida en los años cuarenta y cincuenta, las secuelas de este conflicto comenzaron a sentirse, pues habían aparecido los primeros grupos guerrilleros que, inclusive hoy se mantienen.

    En las emisoras se escuchaban las canciones de Raphael, Roberto Carlos y Leo Dan. Así mismo, los grupos musicales que hacían bailar a los colombianos, Los Graduados, Los Hispanos y Los Corraleros.

    Ah… toda vía estaba en apogeo “El Club del Clan” programa de televisión que había iniciado en radio, donde surgieron figuras como: Vicky, Oscar Golden, Maryluz, Harold, etc.

    En el futbol, “Pelé” continuaba siendo la figura más destacada en la actividad a nivel mundial, aunque ya sonaban muy fuerte: sus compatriotas “Tostao”, Rivelino, Jairsinho, el portugués Eusebio, los alemanes Seeler, Beckenbauer, Overath, los ingleses Boby Moore, Bobby Charlton, los uruguayos, Mazurkiewicz, Pedro Rocha y los argentinos Gatti, Perfumo, Verón entre otros.

    En Colombia, el campeón del rentado el año anterior había sido el Deportivo Cali y el subcampeón Millonarios.

    El presidente de la Federación Colombiana de Fútbol era Alfonso Senior, mientras que la Dimayor era presidida por José Chalela.

    Entre los meses de marzo y abril, Colombia fue la sede del Torneo Preolímpico de futbol, que daría dos cupos a las Olimpiadas de México en este mismo año, en el mes de octubre.

    La federación en cabeza de Senior, designó como técnico a Edgar Barona (Q.P.D) un vallecaucano, quien había sido jugador, árbitro, además de motociclista, y por esa época obviamente, sin experiencia en torneos internacionales, ni en selecciones.

    Con el apoyo y la confianza de Alfonso Senior, Barona inició sus trabajos con algunos planteamientos revolucionarios para esos años, “su triangulación escalonada”.

    Lo cierto es que con un grupo de jugadores donde figuraban entre otros: Otoniel Quintana, Luis E Soto a quien Carlos Arturo apodó “el camello”, Rigoberto Urrea excelente futbolista que poco después sufrió una grave lesión, que lo obligo a dejar el fútbol.

    También Joaquín pardo, Eduardo Retat, Orlando Mesa, Javier “el toro” Tamayo, Gustavo Santa, Ramiro Viáfara, “Guaracha” Mosquera, logró la clasificación en un evento donde participaron ocho selecciones.

    Brasil como campeón y Colombia como subcampeón, fueron a México a representar a Suramérica en los Olímpicos.

    Edgar Barona dejó algunos jugadores de los que habían conseguido el objetivo, y reforzó el equipo con otros entre los que se encontraba un jugador del América, Norman “el barby” Ortiz.

    Ya en las olimpiadas, en el estreno le tocó enfrentar a los anfitriones cayendo un gol a cero, en el segundo juego perdió ante Guinea tres goles por dos, y cerró su participación ganándole a Francia dos goles por uno.

    No se consiguió acceder a la siguiente ronda, pero, igual se comenzaba a escribir la historia del fútbol colombiano en los Juegos Olímpicos.

    Después de cuarenta y ocho años de haber asistido a la primera olimpiada, y de veinticuatro a la última en Barcelona 92 a donde se llegó con un gran seleccionado, pero, donde muy rápido nos bajaron “los humos” y nos devolvieron con el rabo entre las piernas, el fútbol retorna a este importante certamen.

    Estoy seguro que a esta nueva cita olímpica hay que llegar, con la mentalidad y el deseo de estar en los tres primeros lugares, por lo que ha significado la evolución del balompié colombiano.

    ¡Éxitos para Carlos “Piscis” Restrepo y sus muchachos!, a pesar de las complicaciones que no solo tiene el técnico colombiano, sino sus colegas para conformar las diferentes selecciones.

    YECID CORREDOR ACOSTA
    Periodista Acord - Bogotá