Uno Dos Tres Cuatro Cinco Seis
  • ¡Cuando la gloria... es el infierno!
    Julio 2015

    Infierno
    Ahora que RCN ha comenzado la serie sobre la vida del mejor boxeador de todos los tiempos en Colombia, Antonio Cervantes “Kid Pambelé”, yo si espero que esta resalte más la parte deportiva de nuestro destacado atleta que es muy grande, a la de la droga y del licor, a la cual llegó, debido a su extrema pobreza, falta de formación, y su ignorancia, de la cual se aprovecharon las personas que lo rodeaban y algunos advenedizos, cuando comenzó a conseguir dinero y a conocer la gloria. Es que ya se ha visto en otros casos, como por el morbo o por el “rating”, este tipo de series hacen más énfasis en estos detalles, que en los artísticos o en los deportivos.

    Estoy seguro de que un boxeador de su categoría; considerado el mejor de los “wélter junior” o super ligero, que se paseó victorioso por el mundo y que llegó al salón de la fama, no hay duda de que merece se le dedique más tiempo a su extraordinaria carrera.

    Tal vez, escogió el pugilismo ya que desde muy niño le toco enfrentarse a la miseria a “puño limpio”, embolando, vendiendo cigarrillos y más tarde pescado, para ayudar con el sustento del hogar.

    Recordemos que, “Pambelé” inició su carrera en 1964 cuando contaba con 18 años. En sus comienzos su estilo deslucido y desgarbado no generaba credibilidad entre quienes lo entrenaban, y no agradaba al público que llegaba a observar sus peleas.

    Sus primeras combates como profesional los realizo en nuestro país. Corría el año de 1967 cuando cansado más de esquivar los golpes de la miseria, que los de sus rivales, emigra a Venezuela en busca de un mejor futuro.

    Allí; comienzan a cambiar las cosas cuando llega a la cuerda del empresario venezolano Ramiro Machado, y cae en las manos del entrenador Melquiades “Tabaquito” Sanz, quien se convierte prácticamente en un hermano para el joven pegador colombiano, le va puliendo su estilo hasta convertirlo en el gran pugilista que conocimos.

    Después de realizar varias peleas en Colombia y Venezuela, de haber caído derrotado ante un excampeón mundial, en el año 1970 se radica en los Ángeles EEUU. Luego de algunos combates y más hecho como boxeador, “Pambelé” aparece en la clasificación del Consejo Mundial de Boxeo, lo que le brindará la oportunidad de pelear por el título mundial de su categoría.

    El 11 de diciembre de 1971 en el mítico Gimnasio Luna Park de Buenos Aires, pelea por el título ante toda una leyenda del boxeo, el campeón mundial argentino Nicolino Locche “El intocable.

    Nicolino: era un estilista que con base en su gran técnica, sabía esquivar muy bien los golpes y con contragolpes muy rápidos intentaba dar cuenta de sus contrincantes, aunque no tenía una muy buena pegada.

    “Tabaquito” y “Pambelé” habían estudiado muy bien al argentino, el cual se notó incomodo durante el encuentro. El colombiano siempre encima, no le permitía que pudiera sacar todo su repertorio, y logró conectarle buenos golpes. Sin embargo, al término del pleito los jueces dieron como ganador a Locche.

    El 28 de octubre de 1972 en el Gimnasio Nuevo Panamá, Cervantes tiene la posibilidad de pelear nuevamente por el título ante el reinante campeón, el panameño Alfonso “Pepermint” Frazer quien le había arrebatado la corona a Nicolino Locche.

    Hasta el octavo asalto la pelea la ganaba el panameño. Pero en el noveno empezó la recuperación el colombiano, y en el décimo después de que Frazer había caído dos veces, logra noquearlo consiguiendo el título para nuestro país.

    A su regreso a Colombia fue recibido como un héroe, con carro de bomberos e invitado al Palacio de Nariño por el presidente de la época Misael Pastrana Borrero, quien había sido acusado de fraude junto al partido conservador, en la contienda electoral de 1970 ante Gustavo Rojas Pinilla. Bueno… pero esto será asunto para tratar con más detalle en otra oportunidad.

    En la reunión con el presidente, le pidió ayuda para su pueblo natal San Basilio de Palenque. Como siempre ha sucedido, las promesas fueron incumplidas y la única ayuda que tuvieron fue la energía eléctrica. En la actualidad, la población continúa careciendo de necesidades básicas.

    Paradójicamente, aquí comenzaría la gloria y el infierno para el mejor pegador colombiano hasta el momento.

    Comenzó a recibir grandes sumas de dineros por sus peleas y publicidad. Aparecieron los “amigos” por todo lado, las reuniones, fiestas, novias, reinas, la farándula, la droga y el licor. Esto para un hombre que a duras penas en su vida, había reunido quinientos o exagerando mil pesos en aquellos días, desestabilizó al humilde palenquero.

    Después, lo que todos conocemos: sus defensas del título, la pérdida y la recuperación de este. El poner a madrugar a todos los colombianos para verlo en acción, allende la frontera. Sus problemas con el alcohol y la droga.

    Recordemos que; junto a “Cochise” Rodríguez fueron quienes enseñaron a los deportistas colombianos, a ganar títulos mundiales por fuera del país.

    Para terminar, insisto: no que se elimine de la serie el problema del licor y la droga, que vivió nuestro campeón, sino que se trate con altura y respeto por el bien de este hombre, que pagó muy caro su extrema pobreza, su falta de formación e ignorancia, de la cual se aprovecharon conocidos y extraños. Que quede como una gran lección para los deportistas y los colombianos en general.

    No olvidemos que en este país tan mal manejado, empobrecido, desigual, falto de oportunidades y donde por nuestra cultura, resulta más fácil caer en los caminos del vicio, inclusive, tratándose de personas sin limitaciones económicas y con estudio.

    Luchó como lo hace una gran cantidad de colombianos por salir de la miseria, y muy rápido alcanzó la gloria, pero... no estaba preparado para eso.

    YECID CORREDOR ACOSTA
    Periodista Acord - Bogotá